Por qué algunas mujeres ven más colores que el resto de las personas (y cómo saber si eres una de ellas)

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- Autor, Daisy Stephens
- Título del autor, Servicio Mundial de la BBC
- Fecha de publicación
- Tiempo de lectura: 7 min
Cuando la artista plástica Concetta Antico se dio cuenta de que sus estudiantes no podían distinguir los colores que ella veía se sintió como si le hubieran echado "un balde de agua fría".
Antico afirma que ve "una infinidad de colores" en objetos y elementos ordinarios, como las sombras, allí donde muchas personas dicen que solo aprecian una tonalidad.
Suponía que todos veían el mundo igual que ella, hasta que le quedó claro por sus alumnos que no era así.
Ante ello, recuerda haberle preguntado a uno de ellos: "¿Por qué nunca me dijiste nada?".
"Bueno, pues, tú eres la profesora. Nosotros simplemente presumimos que estabas haciendo algo artístico", le respondió.
Antico supo después, a través de exámenes genéticos, que tiene tetracromatismo, un tipo de visión cromática biológicamente mejorada que le permite percibir colores que otros no ven.
Un tipo de célula adicional
La mayoría de las personas tienen tres tipos de células fotosensibles en los ojos, llamadas conos.
Cada tipo es estimulado por una gama de diferentes longitudes de onda de luz, que corresponden aproximadamente al rojo, verde y azul.
Los conos luego envían sus señales al cerebro. El color específico que percibimos depende de la combinación de señales recibidas por el cerebro desde esas células fotosensibles.

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Pero algunas personas pueden tener un cuarto tipo de células cono. En teoría, eso podría significar que sus cerebros reciben más información -y más variada-, lo que acentuaría su sensibilidad cromática a través de todo el espectro de luz visible.
Dos variantes genéticas
Los genes que codifican los conos sensibles al color rojo y verde están ubicados en el cromosoma X. Para ser tetracrómata, la persona debe portar dos variantes diferentes de uno de estos genes.
Como las mujeres poseen dos cromosomas X y los hombres suelen tener solo uno, por lo general únicamente las mujeres biológicas pueden ser tetracrómatas. La misma variante en hombres tiende a generar alguna forma de deficiencia cromática visual.
Poseer un cuarto tipo de cono se conoce como tetracromatismo retiniano, y pruebas genéticas pueden identificar a las personas que tienen las variantes genéticas que constituyen los cuatro tipos.
Se estima que alrededor de 12% de las mujeres tienen este potencial genético, según el Proyecto de Tetracromatismo de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, aunque las investigaciones señalan que la cifra podría variar entre poblaciones.

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No obstante, poseer un tipo de célula cono adicional no significa necesariamente que la persona tenga una visión cromática aumentada.
Eso se llamaría tetracromatismo funcional, según la doctora Kimberly A. Jameson, del Centro Brunson de Investigación de la Visión Periférica de la Universidad de California, Irvine, en Estados Unidos, y es mucho más difícil de demostrar.
Sin embargo, hay razones para creer que este potencial genético puede llevar a una visión cromática aumentada.
Un estudio de Jameson encontró que las mujeres con cuatro tipos de células cono dividían el espectro cromático en más tonalidades, sugiriendo que podían percibir más tonos que los tricrómatas, las personas con tres tipos de células cono.
También hay evidencia en el reino animal. En algunas especies de monos del Nuevo Mundo o platirrinos, los machos son dicrómatas, poseen dos tipos de células cono, mientras que las hembras son tricromáticas, con tres.
Los científicos han observado que las hembras tricrómatas comen la fruta roja mucho más rápido que los machos dicrómatas, lo que sugeriría que ese color les es mucho más obvio a la vista.
Si esto se aplicara a los humanos tetracrómatas, entonces las mujeres con ese tipo extra de célula cono podrían ver los colores de forma diferente, según la doctora Jenny Bosten, una neurocientífica visual de la Universidad de Sussex, en Reino Unido.
Pero cómo se vería eso está abierto al debate.
"Colores indescriptibles"
"Según una línea de pensamiento, si tienes un receptor adicional de color, puedes ver tonalidades que simplemente no puedes explicar, de la misma manera que no podemos describirle a una persona daltónica cómo es ese rojo o verde que no ve", señala Michael Newall, filósofo de la Universidad de Adelaida, Australia, y coautor de un artículo sobre lo que las personas tetracrómatas ven.
"Pero hay otra posibilidad: puede que (los tetracrómatas) solo vean una gama más refinada de los colores ordinarios".

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Evaluar científicamente qué colores pueden ver las personas es difícil.
"Incluso una experiencia subjetiva tricromática normal es imposible de medir", asegura Bosten.
El asunto se complica por el hecho de que probablemente hay diferentes tipos de tetracromatismo, según la doctora Jameson, con una posible variación significativa dependiendo de la sensibilidad del tipo de célula cono extra.
Pero el análisis de cuán bien pueden las personas distinguir los colores o clasificar los distintos tonos podría ayudar a los investigadores a entender la manera en la que estas ven el mundo, indica Bosten.
Cómo identificar una persona tetracromática
Una búsqueda en internet puede arrojar múltiples sitios que ofrecen pruebas de tetracromatismo online, pero los expertos afirman que es imposible identificar a una persona con dicha condición de esa manera.
La mayoría de las pantallas solo tienen tres canales de colores -rojo, verde y azul-, lo que significa que, si una persona tetracrómata puede ver otros colores, probablemente no los verá igual de bien en una pantalla.
Aunque sea difícil de probar, ver diferencias entre los colores que percibes en la vida real y en las pantallas puede indicar tetracromatismo, según Newall; sin embargo, esto varía mucho dependiendo de la tecnología que uses.
Otro indicador de que alguien podría ser tetracrómata, dice Jameson, es que se den cuenta constantemente de que su percepción de los colores es distinta a la de los demás.
Los tetracrómatas "son profundamente conscientes desde niños de que tienen una percepción cromática más aguda, más sensible que otros", señala.

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Otro aspecto intrigante que podría apuntar a que alguien puede ser tetracrómata es una sensibilidad extrema a la luz LED intensa frente a las tonalidades más cálidas.
"Las mujeres tetracrómatas no pueden soportar los bombillos que no tengan un componente de onda larga", explica.
"Discutirán con sus compañeros de piso: 'No puedo aguantar esta luz, no soporto estos tubos fluorescentes. Me ponen enferma'".
Las personas cuyos padres sufren de una deficiencia cromática moderada también tienen más probabilidad de ser tetracrómatas.
Pero, aunque eso puede ofrecer pistas, una prueba genética y un estudio de laboratorio son los indicadores más confiables.
De retiniano a funcional

Fuente de la imagen, Concetta Antico
Otra cuestión que los investigadores todavía no entienden sobre el tema es si el tetracromatismo retinal se transforma en funcional y, si es así, cómo ocurre.
"¿Necesitan tener un tipo de cono muy específico? O ¿tiene que ver con cómo aprendieron a usar esas señales?", se pregunta Bosten, indicando que también podría estar relacionado a la flexibilidad de otras partes del sistema visual.
"Otra posibilidad es que podrían necesitar esas señales de colores para algo relevante en sus vidas y así haber desarrollado la habilidad para distinguirlas".
La pintora Antico cree que eso es lo que le ha ocurrido.
"He desarrollado mi visión cromática como si fuera un músculo", expresa.
"He sido pintora desde niña… y es como se hubiese pasado 100.000 horas mezclando colores. Lo hago todo el día, a todas horas".

Fuente de la imagen, Concetta Antico
"Una afirmación atrevida"
El debate sobre si el tetracromatismo funcional existe continúa.
Bosten considera que la idea de que algunas personas ven más colores es "una afirmación atrevida".
Pero a falta de un "experimento perfecto", "solo puedes tratar de obtener la mayor información posible de distintas pruebas y estudios de caso, y una vez que tienes los resultados, decir que la evidencia favorece mayoritariamente (una de las teorías)", apunta.
A Antico esas dudas no la desaniman, y dice sentirse "con suerte" de portar esa variación genética.
"Es increíble que pueda ver cosas que otras personas no ven", declara.
"Ha hecho que mi vida sea fantástica".
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