El experimento de la reserva holandesa que pasó de ser un santuario de animales a un campo de muerte

Varios animales de pasto en un lugar cubierto por nieve.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto, Oostvaardersplassen es uno de los más polémicos proyectos de reintroducción de la vida silvestre en Europa.
    • Autor, Isabelle Gerretsen
    • Título del autor, BBC Future
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 12 min

Los pasajeros que viajaban en tren entre las ciudades holandesas de Almere y Ámsterdam se horrorizaron: desde sus ventanas podían ver miles de animales muertos esparcidos en la reserva natural de Oostvaardersplassen.

Era febrero de 2018 cuando explotó el escándalo. Uno de los más notorios proyectos de reintroducción de la vida salvaje en Europa, concebido como hogar de vacas, ciervos y caballos salvajes, decidió sacrificar a tiros a miles de animales antes de que murieran de hambre.

¿Fue una crueldad de sus cuidadores o simplemente la naturaleza siguiendo su curso?

Las imágenes de entonces mostraban lo que parecía más un páramo desolado que una zona de conservación, con los huesos esparcidos por un suelo ennegrecido y sin asomo de árboles o arbustos.

"Era una imagen completamente diferente... una pradera monótona", dice Hans-Erik Kuypers, el guarda del parque del servicio forestal neerlandés que me guía por la reserva.

Hoy una asombrosa variedad de avifauna vadea en pozas de agua claras, y grupos de saúcos, sauces y espinos salpican el paisaje.

Un águila de cola blanca surca el cielo y esbeltos caballos salvajes trotan en la hierba mientras grandes toros se alimentan con la exuberante vegetación.

El canto de los pájaros inunda el aire y se hace difícil creer que estemos a solo 40 minutos en auto del bullicioso centro de Ámsterdam.

Los acontecimientos de 2018 llevaron a un cambio en la gestión y ahora los guardas intervienen activamente para evitar la inanición.

Plantan árboles, alimentan a los animales si es necesario y mantienen controladas las poblaciones.

Sin embargo, algunos creen que la reserva debería dejarse al albur de la naturaleza y libre de intervención humana.

"La resilvestración depende de tus objetivos, pero también de tu filosofía. ¿Cuáles son los objetivos humanos que proyectamos sobre la naturaleza?", pregunta Kuypers.

Es un debate que va al corazón mismo de la resilvestración, el movimiento de restauración de la naturaleza que se ha extendido por todo el mundo en las últimas décadas y que tuvo en lo ocurrido en Oostvaardersplassen uno de sus momentos críticos.

Gansos y herbívoros

El Oostvaardersplassen fue creado en 1968 cuando se drenó un mar interior para construir dos nuevas ciudades, Lelystad y Almere, en la provincia de Flevoland.

El plan inicial era utilizar la tierra restante para el desarrollo industrial, pero pronto quedó claro que el lugar atraía una gran cantidad de gansos y otras aves migratorias que acudían en los meses de mayo y junio.

La zona se convirtió en "un paraíso para las aves de pantano" y "una de las zonas de observación de aves más hermosas de los Países Bajos y de Europa" recuerda Frank Berendse, experto en gestión de la naturaleza de la Universidad de Wageningen.

Una nutrida bandada de gansos sobre una pradera amarillenta.

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Pie de foto, Oostvaardersplassen es un hábitat importante para el ganso entre mayo y junio.
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El biólogo neerlandés Frans Vera, que había sido estudiante de doctorado de Berendse, escribió un artículo titulado "Oostvaardersplassen: un experimento ecológico único" en el que argumentaba que se había convertido en una de las zonas más importantes para las poblaciones europeas de aves acuáticas y pantanosas y lideró un movimiento para que el área fuera declarada reserva natural, lo que finalmente sucedió en 1983.

Con 56 km² y un tamaño similar al de Manhattan, la reserva protegía marismas y pastizales húmedos y secos, que serían gestionadas por el servicio forestal estatal.

Los responsables tuvieron que enfrentarse al reto de mantener el lugar abierto para los gansos que se alimentaban en él.

La vegetación lo invadía rápidamente y existía la preocupación de que acabara devorado por el bosque.

Vera, que ya trabajaba para el servicio forestal nacional, sugirió introducir grandes herbívoros cuya acción sirviera para crear un paisaje paleolítico de pastizales boscosos.

Creía que introduciendo animales análogos a grandes herbívoros prehistóricos como el uro, ancestro del caballo actual, lograría replicar el paisaje de "pastizal boscoso dinámico" que, según él, existía antes de que la presencia humana lo alterara.

Las ideas de Vera chocaban con la opinión predominante en la época, que sostenía que para eso se necesitarían vacas domésticas y ganaderos que las cuidaran.

Vera decidió poner a prueba su teoría y en 1983 introdujo 32 cabezas del ganado bovino Heck alemán, una raza creada por selección artificial en la década de 1920 por dos hermanos alemanes que intentaban revivir el extinto uro.

Un año después trajo 18 caballos Konik de Polonia y en 1994 hizo soltar en Oostvaardersplassen 44 ciervos rojos.

Un caballo de pelaje grisáceo, junto a otros.

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Pie de foto, Durante muchos años la política en la reserva de Oostvaardersplassen fue no intervenir nunca.

La idea de Vera era limitar la intervención humana en el paisaje y que la naturaleza siguiera su curso.

Según él, "funcionó" y logró "hermosos carrizales" para los gansos. "La población de pastadores creció rápidamente y había una enorme población de aves", asegura.

En otras reservas naturales, las poblaciones de animales se mantenían bajo control (y se sacrificaban regularmente a tiros).

Pero la filosofía en el Oostvaardersplassen era no intervenir en absoluto y solo disparar a los animales si estaba claro que no sobrevivirían al invierno. Nunca se les proporcionó alimentación adicional y eran libres de deambular por el pastizal dentro del recinto vallado de la reserva.

El objetivo ecológico era permitir que los procesos naturales, como la inanición y la competencia, dieran forma al paisaje, en lugar de mantenerlo mediante la intervención humana.

La revista alemana Der Spiegel llamó a la reserva natural neerlandesa: "El Serengueti detrás de los diques".

La labor de restauración en el Oostvaardersplassen fue "muy innovadora", dice Frans Schepers, director ejecutivo de la organización sin fines de lucro Rewilding Europe.

Oostvaardersplassen fue añadido en 2010 a la red de conservación Natura 2000 de la Unión Europea como un hábitat importante para las aves de pantano y su enfoque único de conservación elogiado en el documental de 2013 The New Wilderness.

Auge y declive de la reserva

Pero al mismo tiempo que el proyecto de Vera era celebrado, se gestaba una crisis que terminaría por poner a prueba los límites de su nuevo enfoque para la conservación de la naturaleza.

Entre 2005 y 2015, las poblaciones de animales de pasto en la reserva se dispararon, diezmando la vegetación.

Al tiempo, el rápido aumento de la población de gansos elevó mucho la presión del pastoreo en la marisma, lo que tuvo un impacto negativo en la biodiversidad y en la avifauna que residía allí, dice Berendse.

Varias especies de aves raras de la zona, como el avetorillo y la garceta comunes, se extinguieron.

Una investigación realizada por Berendse y otros ecólogos en 2020 arrojó que hasta 22 especies de aves raras habían desaparecido.

El crecimiento explosivo de los animales de pasto condujo a "una enorme escasez de alimentos" y muchos animales moribundos que tuvieron que ser sacrificados.

1.613 herbívoros murieron entre diciembre de 2015 y abril de 2016, a lo que siguió otro episodio de "mortalidad masiva" en el invierno boreal de 2018.

Las cabezas y cuellos de dos ciervos asoman sobre plantas con flores lilas.

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Pie de foto, La reserva holandesa ha sido descrita como "el Serengueti tras los diques".

Berendse dice que al principio apoyó el trabajo de Vera, pero cambió de opinión después de ser testigo del impacto negativo en la avifauna de la zona.

Los animales muertos eran claramente visibles para los pasajeros de tren que circulaban por la reserva.

Las fotos de los cadáveres de animales se volvieron virales rápidamente en redes sociales y provocaron una enorme indignación pública.

La gente empezó a llegar al Oostvaardersplassen a lanzar fardos de heno a los animales, y los guardas que trabajaban en la reserva natural recibieron acusaciones de maltrato animal y amenazas de muerte.

"Incluso amenazaron a mi familia. Fue absolutamente terrible", recuerda Vera.

Muerte masiva

Vera afirma que la mortalidad masiva de 2018 no le pilló de sorpresa.

"Durante el año anterior el número de muertes fue casi cero. Así que se puede decir que es una especie de corrección natural".

Los eventos de mortalidad masiva debido a la inanición son comunes en la naturaleza, señala.

"Esto sucede de forma natural en las poblaciones salvajes", dice Jens-Christian Svenning, ecólogo danés y profesor del Departamento de Biología de la Universidad de Aarhus en Dinamarca.

"La mortalidad de los ñus en el Serengueti puede llegar hasta el 60% por inanición y nadie dice que deban ser gestionados o sacrificados".

En Yellowstone, en Estados Unidos, el estrés y la inanición durante los meses de invierno son también una causa común de muerte de bisontes, añade Svenning.

Pero Berendse y otros expertos dicen que no se puede establecer una comparación directa entre el Oostvaardersplassen y los paisajes salvajes donde los pastadores deambulan libremente, como la sabana del África oriental, las pampas de Sudamérica o la estepa de Mongolia, porque "en esos casos, estamos hablando de miles de kilómetros cuadrados y el Oostvaardersplassen es un área pequeña y rodeada de vallas".

Su aislamiento geográfico y la falta de conexión con otros hábitats es una limitación, dice Schepers.

La falta de depredadores como los lobos es otro problema.

Un caballo flaco busca pasto que comer en un suelo sin apenas vegetación.

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Pie de foto, El crecimiento de los animales pastadores llevó a la escasez de alimento y miles de animales hambrientos fueron sacrificados.

Los lobos regresaron a los Países Bajos desde Alemania en 2019 después de 150 años de ausencia.

Suelen alimentarse de jabalíes, ciervos rojos y corzos, pero un estudio de 2023 realizado por investigadores de la Universidad de Leiden reveló que también han matado herbívoros usados en los proyectos de conservación.

"Parece solo cuestión de tiempo que encuentren lobos en el Oostvaardersplassen", dice Schepers.

Esto no solo reduciría el número de pastadores, sino que crearía un comportamiento completamente diferente. "Crearía lo que llamamos una 'ecología del miedo'", explica.

"Los pastadores se dividirían en grupos y se moverían mucho más, y la vegetación cambiaría, ya que no se quedarían en un solo lugar comiendo todo.

"También tendría un impacto en el balance energético, por lo que habría menos reproducción y quizás gran parte de la descendencia sería devorada", añade.

Sin embargo, no hay planes de introducir lobos en Oostvaardersplassen, según Kuypers. "Si llega, será por la ruta natural", dice el experto.

Moldeado por los humanos

Tras las protestas, las autoridades de la provincia de Flevoland solicitaron un cambio en la gestión y ordenaron alimentar a los animales de pastoreo en el Oostvaardersplassen.

Los animales son ahora monitoreados y son alimentados por los humanos cuando se detecta una pérdida de masa corporal significativa. Ninguno ha muerto de inanición desde 2018, según Kuypers.

Las autoridades de Flevoland también decidieron limitar a 1.500 al año los ejemplares de grandes herbívoros para detener las muertes invernales.

Para mantener las poblaciones bajo control, cada año los animales son trasladados a nuevas áreas o sacrificados a tiros y sus restos vendidos como carne o destruidos, dice Kuypers.

Los guardas ahora también gestionan el paisaje modificando la cantidad de agua que ingresa a los diferentes hábitats. Actualmente están llevando a cabo un "reinicio de marismas" para dar más espacio a los carrizales y alentar a las aves a regresar a la zona.

Han plantado árboles jóvenes, rodeados de pequeñas vallas para mantenerlos fuera del alcance de los pastadores, y creado pequeñas pozas en la zona de pastizales donde se reúnen garzas y aves playeras.

"No queda nada de los procesos y objetivos ecológicos que sustentaban el Oostvaardersplassen", asegura Vera.

"Hay intervención humana, pero no es un cambio de paradigma total", expone Kuypers. "Es un paisaje moldeado por los humanos, donde hemos creado espacio para los procesos naturales".

Una persona lanza balas de heno a un grupo de caballos.

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Pie de foto, Durante el invierno de 2017-2018, la gente llegaba a la reserva a lanzarles balas de heno para comer a los animales.

El límite anual en el número de herbívoros es "muy antinatural", opina Svenning.

Una población fija "no es como funcionan naturalmente los ecosistemas", comenta, y añade que esto obstaculiza algunas funciones positivas de los pastadores, como contribuir a la erosión natural y la fragmentación de la vegetación.

"Si monitoreas el sistema puedes ver que esos años [de muerte masiva] se acercan, y ser proactivo antes de que suceda", argumenta Svenning.

Desde una perspectiva evolutiva, Svenning dice que también es importante "no eliminar las fuerzas naturales que impactan la evolución; de lo contrario, con el tiempo, los [herbívoros] se degradarán hasta ser solo un animal doméstico".

Si los caballos salvajes hubieran evolucionado con "mucha comida, sin estrés ni depredación, no habrían tenido patas tan largas, habrían sido otro tipo de animal más lento y rechoncho", explica.

"Científicamente, creo que es una oportunidad perdida el no permitir que las cosas sigan adelante con la menor interferencia posible", añade Svenning.

Una visión más moderada

Pero Schepers argumenta que el pragmatismo también es importante cuando se trata de la resilvestración.

"Hay limitaciones como el paisaje físico, la infraestructura y el clima, pero también está el elemento social", dice. "Tienes que encontrar una manera de que la gente acepte la idea".

Berendse dice que inicialmente le pareció bien permitir que la naturaleza siguiera su propio curso en la reserva, pero luego cambió de opinión.

Cree que el trabajo de Vera "condujo a una enorme consternación y se produjo a expensas del apoyo público a la conservación de la naturaleza".

Vera cree que la ira de los manifestantes se debió en parte al hecho de que los herbívoros del Oostvaardersplassen nunca fueron vistos como animales salvajes.

Schepers está de acuerdo en que este es un desafío para los proyectos de resilvestración como el Oostvaardersplassen. "Crecemos con vacas y caballos domésticos y mucha gente no puede hacer ese cambio de mentalidad y decir: 'Vale, este es un animal salvaje'", afirma.

A pesar de la controversia que rodea su trabajo, la visión de Vera para la naturaleza fue enormemente influyente y ayudó a dar forma a otras iniciativas de resilvestración en Europa.

En Knepp Estate, en Inglaterra, que en 2001 se convirtió en el primer gran proyecto de resilvestración en tierras bajas de Reino Unido, los animales deambulan en rebaños naturales en un paisaje de pastizales boscosos, manteniendo el ecosistema mediante el pastoreo, el ramoneo, el hozado, el frotamiento y el pisoteo.

"Los holandeses tuvieron un pensamiento innovador para idear un programa como el Oostvaardersplassen", dice Charlie Burrell, copropietario de Knepp Estate, quien comenzó el proyecto junto con su esposa, Isabella Tree.

"La idea de que simplemente podíamos dejar que la naturaleza se desbocara y ver cómo se veía era muy emocionante y muy interesante".

Inspirados por el trabajo de Vera en el Oostvaardersplassen, Burrell y Tree decidieron introducir "animales de pastoreo y ramoneo para impulsar nuevos hábitats para el futuro" en 1.400 hectáreas de antiguas tierras de cultivo.

Pero, a diferencia de lo que ocurrió en el Oostvaardersplassen, las poblaciones de herbívoros en Knepp se mantuvieron bajo control desde el principio.

De hecho, toda la premisa de Knepp es demostrar una forma de producir carne más acorde con la restauración de la naturaleza: los animales son sacrificados y procesados para obtener carne, y la finca vende 75 toneladas de carne orgánica, alimentada con pastos y de libre pastoreo cada año.

"Creo que el ciclo de auge y caída, sin grandes depredadores y sin un escenario africano, se vuelve difícil de entender para la gente", dice Burrell, refiriéndose a la visión de Vera para el Oostvaardersplassen.

Aunque Knepp adoptó un enfoque diferente, Burrell dice que el trabajo de Vera en el Oostvaardersplassen fue "algo muy valiente y hemos aprendido mucho de ello".

Knepp Estate incluso celebró una conferencia en 2017 en honor al trabajo de Frans Vera.

Un herbívoro astado en mitad de una pradera.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto, Los animales de Oostvaardersplassen son ahora monitoreados y se les alimenta si se aprecia que es necesario.

El Oostvaardersplassen también ha inspirado otros proyectos de resilvestración en Europa.

En las Serranías Ibéricas de España, Rewilding Europe ha reintroducido caballos salvajes, tauros y otros grandes pastadores para ayudar a restaurar los procesos naturales.

"Estamos viendo más incendios forestales [en la región] y una de las razones es que las zonas ya no se pastorean", por lo que la presencia de estos animales ayuda a reducir el riesgo de fuego.

Una idea radical

El proyecto neerlandés de resilvestración y la indignación pública que generó dejaron una marca en la visión de la conservación y continúan desatando un debate ferviente sobre cómo gestionar la naturaleza.

"Permitir que grandes poblaciones fluctúen con períodos de inanición y de abundancia fue una idea muy radical:", dice Burrell. "[Inspiró] una verdadera efervescencia de discusión, acuerdo y desacuerdo".

Vera también siente que el proyecto condujo a un cambio de perspectiva, y dice que "más gente piensa ahora en la naturaleza como un sistema dinámico donde los grandes herbívoros son los arquitectos del paisaje", en lugar de un paisaje estable.

Vera, dice Schepers, fue un pionero y un luchador.

"El Oostvaardersplassen condujo a un verdadero cambio de paradigma en el pensamiento", indica. "Ya no vimos la naturaleza como algo que necesitaba ser curado, sino como una fuerza increíble en sí misma".

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