La red clandestina que introduce tecnología Starlink en Irán para sortear el bloqueo de internet

Un dispositivo de Starlink, de color blanco y forma rectangular que está siendo preparado por una persona, de la que solo se ve sus manos con guantes de goma azules.
Pie de foto, Sahand prepara paquetes en los que dentro van dispostivos para conectarse a la red Starlink.
    • Autor, Reha Kansara
    • Título del autor, Unidad contra la Desinformación Global de la BBC
  • Tiempo de lectura: 9 min

"Si tan solo una persona más consigue acceder a internet, creo que ya es un éxito y que ha merecido la pena", afirma Sahand.

Este iraní, visiblemente nervioso, habla con la BBC desde fuera de Irán mientras explica con cautela cómo forma parte de una red clandestina que introduce de contrabando tecnología de Internet por satélite, algo ilegal en Irán.

Sahand, cuyo nombre hemos cambiado, teme por sus familiares y otros contactos dentro del país. "Si el régimen iraní me identificara, podrían hacer que quienes están en contacto conmigo en Irán pagaran las consecuencias", afirma.

Desde hace más de dos meses, Irán se encuentra sumido en la oscuridad digital, ya que el Gobierno mantiene uno de los cortes de Internet a nivel nacional más prolongados jamás registrados en todo el mundo.

El actual bloqueo comenzó después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques aéreos el pasado 28 de febrero. Antes de eso, el acceso a internet se había restablecido parcialmente durante apenas un mes tras un anterior corte en enero, impuesto durante una sangrienta represión del régimen contra las protestas a nivel nacional, la cual dejó más de 6.500 manifestantes asesinados y 53.000 detenidos, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos.

Las autoridades afirman que el gobierno cortó la conexión a internet durante la guerra por razones de seguridad, sugiriendo que el objetivo es evitar la vigilancia, el espionaje y los ciberataques.

Una mujer sostiene un teléfono mientras que en su pantalla se ve una imagen del líder supremo de Irán.

Fuente de la imagen, AFP via Getty Images

Pie de foto, Sin acceso a internet, los iraníes solamente pueden informarse a través de los medios estatales o bajo el control de cercanos al régimen.

Más bloqueos más fugas

Los dispositivos Starlink que Sahand envía a Irán son una de las formas más fiables de eludir el bloqueo. Estos terminales blancos y planos, combinados con routers, proporcionan acceso a internet al conectarse a una red de satélites propiedad de la empresa SpaceX, de Elon Musk, lo que permite a los usuarios eludir por completo la red nacional de Internet iraní, sometida a un estricto control.

Según Sahand, varias personas pueden conectarse a cada terminal al mismo tiempo.

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El entrevistado afirma que él y otros miembros de la red los compran y "los introducen de contrabando a través de las fronteras" en una "operación muy compleja", de la cual se niega a dar detalles.

Sahand asegura que ha enviado una docena de equipos a Irán desde enero y que "estamos buscando activamente más formas de contrabandearlos".

La organización de derechos humanos Witness estimó en enero que hay al menos 50.000 terminales Starlink en Irán. Los activistas afirman que es probable que la cifra haya aumentado. La BBC se puso en contacto con SpaceX para obtener más detalles sobre el uso de Starlink en el país, pero no recibió respuesta.

El año pasado, el gobierno iraní aprobó una ley que castiga el uso, la compra o la venta de dispositivos Starlink con penas de hasta dos años de prisión. La pena de prisión por distribuir o importar más de 10 dispositivos puede llegar a ser de hasta 10 años.

Los medios de comunicación afines al Estado han informado de múltiples casos de personas detenidas por vender y comprar terminales Starlink, entre ellas cuatro personas —dos de ellas de nacionalidad extranjera— detenidas el mes pasado por "importar equipos de internet por satélite".

También se ha informado de que algunas de las detenciones están relacionadas con acusaciones de posesión de armas ilegales y de envío de información al enemigo.

Una mujer sostiene una pancarta contra el bloqueo digital impuesto por las autoridades iraníes.

Fuente de la imagen, SOPA Images/LightRocket via Getty Images

Pie de foto, Distintas organizacione no gubernamentales han denunciado el bloqueo digital que padecen los iraníes desde que EE.UU. e Israel iniciaron sus ataques.

Sin embargo, sigue existiendo un mercado para estos terminales en Irán, entre otros a través de un canal de Telegram en persa llamado NasNet.

Un voluntario vinculado al canal que reside fuera de Irán declaró a la BBC que, en los últimos dos años y medio, se han vendido a través de él aproximadamente 5.000 terminales Starlink.

Irán tiene un largo historial de control de la información, tanto difundiendo sus propias narrativas antiamericanas y antiisraelíes a través de los medios de comunicación estatales como restringiendo la información sobre las medidas represivas utilizadas por el régimen contra sus críticos.

Sin embargo, durante las protestas de enero, incluso con Internet bloqueado, se filtraron informes y pruebas en video de ejecuciones extrajudiciales, detenciones y palizas. Las organizaciones de derechos humanos saben o creen que gran parte de esta información procede de personas que acceden a las redes sociales a través de Starlink.

La configuración actual de Internet en Irán se ha descrito como un "sistema por niveles".

Todos los iraníes tienen acceso a una red nacional controlada por el Estado en la que operan servicios como la banca, los servicios de transporte y la entrega de comida a domicilio, así como los medios de comunicación estatales.

Antes de los cortes, los iraníes también podían acceder a internet a nivel mundial. Sin embargo, muchos sitios y servicios como Instagram, Telegram, YouTube y WhatsApp estaban bloqueados, y el gobierno fijó precios de acceso más elevados que los de la red nacional.

Muchos iraníes eludieron las restricciones utilizando redes privadas virtuales (VPN), que conectan a los usuarios con sitios web a través de servidores remotos, ocultando así su ubicación. Las suscripciones a estos servicios también hicieron aumentar los costos.

Ahora, debido al bloqueo, solo unos pocos funcionarios y otras personas, entre ellas periodistas que trabajan para los medios de comunicación estatales, tienen acceso sin restricciones a internet mediante las denominadas "tarjetas SIM blancas".

Una estela blanca dejada en el cielo oscuro por un cohete que lleva uno de los satélitles de Starlink.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto, Los satélites de Starlink se han convertido en una opción para vencer el bloqueo digital impuesto por el gobierno de Irán.

Sin apoyo de gobiernos extranjeros

En 2022, Musk anunció que activaría Starlink en Irán tras las graves interrupciones de internet registradas durante la ola de protestas desencadenadas por la muerte bajo custodia de la joven Mahsa Amini.

Desde entonces, su uso ha crecido, especialmente durante los cortes de conexión.

Ahora, con las autoridades cada vez más empeñadas en localizar los terminales de Starlink, Sahand y su red aconsejan a los usuarios que utilicen VPN junto con la tecnología satelital para mantener el anonimato. Pero mucha gente no puede permitírselo, sobre todo en tiempos de crisis económica.

Sahand es una de las tres personas con las que ha hablado la BBC que afirman estar involucradas en el contrabando de dispositivos Starlink.

Afirma que la operación en la que participa, incluida la compra de los terminales, está financiada por iraníes en el extranjero y otras personas que quieren ayudar a quienes se encuentran en el país. Asegura que no reciben fondos de ningún Estado extranjero.

Los terminales se envían a personas que, según creen, los utilizarán para compartir información a nivel internacional.

"La gente necesita internet para poder compartir lo que está sucediendo sobre el terreno", afirma Sahand.

"Creemos que estos terminales deberían estar en manos de quienes realmente los necesitan para impulsar el cambio", agrega.

Restos de un edificio de Teherán parcialmente destruido por un ataque de EE.UU. o Israel.

Fuente de la imagen, EPA/Shutterstock

Pie de foto, Las autoridades iraníes afirman que el bloqueo a Internet busca evitar que EE.UU. e Israel puedan espiar al país.

Una tendencia preocupante

Una organización de defensa de los derechos digitales, que pidió permanecer en el anonimato, declaró a la BBC que calcula que al menos 100 personas han sido detenidas por posesión de estos terminales.

Sahand admite que también conoce a personas que han sido detenidas por acceder a uno de estos dispositivos o por poseerlo, aunque ninguna de ellas lo adquirió a través de él.

Yasmin, una iraní-estadounidense cuyo nombre también hemos cambiado, ha declarado a la BBC que un miembro masculino de su familia fue detenido en Irán y acusado de espionaje por poseer un terminal Starlink.

La BBC preguntó a la embajada de Irán en Londres por qué solo se permite el acceso a internet a unas pocas personas en el país y por qué las sanciones por utilizar Starlink son tan severas, pero no se recibió respuesta.

Sin embargo, el gobierno iraní ha admitido que el bloqueo ha afectado gravemente a algunas empresas, y un ministro afirmó en enero que cada día del bloqueo de internet le costaba a la economía al menos 50 billones de riales (US$ 35 millones).

Recientemente las autoridades han puesto en marcha un programa denominado "Internet Pro", que permite a determinadas empresas cierto acceso a la red mundial.

Un hombre que trabaja para una empresa en Irán ha declarado a la BBC que se le ha concedido acceso a través de esta iniciativa.

La vocera del gobierno, Fatemeh Mohajerani, afirmó que la intención era "mantener la conectividad empresarial durante la crisis". También aseguró que el gobierno se oponía "rotundamente a la injusticia en las comunicaciones" y que, una vez que la situación volviera a la normalidad, "la situación de internet también cambiaría".

"Los cortes de comunicaciones son una clara violación de los derechos humanos y nunca pueden justificarse", declaró Marwa Fatafta, directora de política regional y defensa de Access Now, un grupo de derechos digitales, al Servicio Mundial de la BBC, antes del Día Mundial de la Libertad de Prensa, el cual se celebra cada 3 de mayo.

La activista aseguró que los cortes de internet se están convirtiendo en una "nueva norma". Según Access Now, en 2025 se produjeron 313 de ellos en 52 países, la cifra más alta a nivel mundial desde que la organización comenzó a registrarlos en 2016.

Los ciudadanos de Myanmar, India, Pakistán, Rusia e Irán sufrieron el mayor número de cortes de Internet el año pasado, según el grupo de derechos digitales.

La directora ejecutiva del Centro Abdorrahman Boroumand para los Derechos Humanos, Roya Boroumand, afirma que el vacío informativo en Irán "permite al Estado difundir su narrativa, presentando a los manifestantes como actores violentos o agentes extranjeros, mientras que sus víctimas, incluidas las condenadas a muerte, y las fuentes bien informadas son silenciadas".

Esta es una de las principales motivaciones de Sahand.

"El régimen iraní ha demostrado que, durante un corte de Internet, es capaz de matar", afirma.

"Es de vital importancia que los iraníes puedan mostrar la imagen real de la situación sobre el terreno", apunta.

Sahand asegura que quienes se ofrecen voluntariamente para ayudar en el tráfico ilegal de equipos "son conscientes del riesgo". Pero añade que "es una lucha" y que "sentimos que, de alguna manera, tenemos que intervenir y ayudar".

raya grisq

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